Por Marcus Granadeiro

Enero de 2021: la mayor dificultad que enfrentamos hoy en día para digitalizar procesos en nuestra ingeniería no está en la tecnología, ni en los presupuestos ajustados, sino en la forma de pensar y tomar decisiones por parte de los usuarios, directores y gerentes.

El viejo lema dice que la mejor herramienta es que el usuario sepa utilizar. ¿Cuántos empleados han aprendido a utilizar las hojas de cálculo, haciendo todo con ellas, incluso convertirlas en sus feudos de la información y, para ellos, boicotear todo lo que les espera para eliminarlas?

¿Cuántas veces se compra la tecnología en función de su costo directo en lugar de analizar el costo total del proceso antes y después de su introducción? ¿Con qué frecuencia se toma una decisión basada en recursos que nunca se utilizarán?

A menudo, la calidad del servicio, la metodología y la experiencia del proveedor valen más y tienen más impacto en el éxito de un proyecto de digitalización que el software o la tecnología que se está implementando. No tiene sentido elegir la aplicación más completa y compleja cuando no puedes hacer que tu equipo la utilice o que se adhiera a los procesos. En tales casos, la digitalización soñada sigue siendo un sueño o una herramienta de marketing, pero no se materializa en la práctica.

Existe una gran dificultad para comprender el concepto de proceso y muy poca apreciación en su mapeo y comprensión del flujo de información y decisión, que son cruciales para definir una correcta digitalización. Lo más habitual en los procesos de digitalización es recibir una hoja de cálculo con el mensaje: "digitalizar este proceso". Es una hoja de cálculo para todo: diario de construcción, controles de calidad, seguridad, procesos de negocio, planificación ... todas las áreas se utilizan y aún se crean y operan de forma aislada, con una serie de excepciones no mapeadas y se descubren a medida que ocurren.

Una vez implementado, comienza la fase de uso, que es la adhesión a la digitalización. Cambiar es intrínsecamente difícil y, por tanto, el apoyo y la participación de la dirección, además de la plena confianza en el proveedor, son puntos fundamentales para el éxito. Se producirán problemas, así como dificultades y aparecerán puntos posiblemente imprevistos o mapeados fatalmente, que desencadenarán justificaciones para abortar el proceso, por lo tanto, la confianza y la colaboración con el proveedor será fundamental. No se trata de confianza ciega, sino que está estructurada de forma sólida, basada en la visión del proceso y en metas construidas a cuatro manos.

Expresar el razonamiento de esta manera parece trivial, pero no lo es. Son innumerables los casos en los que la simple digitalización de un diario de trabajo parece más compleja y difícil de implementar que un cohete espacial, pero no lo es. Entonces, póngase manos a la obra para comenzar su viaje de digitalización, dejando atrás el proceso habitual antes de que su operación sea superada por la competencia.

* Marcus granadero es un ingeniero civil de la Escuela Politécnica de la USP, presidente de una compañía de tecnología constructiva con el ADN de ingeniería y miembro de ADN (Red de Desarrollo de Autodesk) y la RICS (Royal Institution of Chartered Surveyours).

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *